
el Vélez Sársfield de Bianchi, el Vélez del Virrey de Liniers.Carlos Bianchi , después de su prolífica carrera en Vélez (donde es el máximo goleador con 206 goles y fue 3 veces máximo artillero) y en Francia, donde se cansó de hacer goles en el Stade Reims, el Paris Saint Germain y el Racing de Strasburgo ganando 5 veces el premio al goleador en 6 temporadas, se retiró en 1984, para inmediatamente ser el DT del equipo donde se había retirado, el mismo Stade Reims. También fue DT del Paris Saint Germain en 2 oportunidades y del Niza.En 1993 retornó a la Argentina, para hacerse cargo de la dirección técnica de su querido Vélez Sarsfield. Después de armar grandes equipos sobre finales de los 80 y principios de los 90, con jugadores de la talla de Fillol, Juan Gilberto Funes, el Tigre Gareca, el Cholo Simeone, el gallego González, Ruggeri o Lucca, y con DTs como Basile o el Bambino Veira, el equipo de Liniers no veía la hora de campeonar, y ya habia salido subcampeón del Newell’s de Bielsa ‘92.Y llegó Carlitos, con su estela ganadora, su carisma, su liderazgo para tranquilizar a la siempre en estado de ebullición platea de Vélez, para disputar el Clausura‘93. Hombre gustoso del perfil bajo, sencillo en el mensaje y de gran sentido común.Después la limpieza de las antiguas vacas sagradas (algo que también hizo en Boca) como Mancuso y Gareca, Bianchi se armó un plantel con la mayoría de chicos del club, como el pensante Bassedas, el entusiasta recuperador de pelotas Marcelo Negro Gómez, el gordito con olfato de gol Omar Asad, el habilidoso y fuerte José Oscar Turu Flores, el Coyo “el mejor líbero del mundo” Almandoz, el gigante Mauricio Pellegrino, o el criterioso y de buena pegada Tito Pompei. También estaban otros puntales del equipo, un poco más experimentados, como José Pepe Basualdo, José Luis Félix Chilavert, Roberto Trotta, Oscar Pacha Cardozo, Victor Hugo Sotomayor, Esteban González y Walter Reynaldo Pico, hombre que tiene el privilegio (?) de haber enfrentado a Belgrano con distintas camisetas en el transcurso de una semana y por el mismo campeonato, el Apertura 92. Cosas del fútbol…argentino, claro.Arrancó furioso El Fortín, ganando sus dos primeros partidos y empatando el tercero sin recibir goles, algo que sería una marca registrada de los equipos de Bianchi, el orden defensivo.Después de un 1-1 contra el campeón anterior, el Boca Juniors de Tabárez, Márcico, el arquero simio y Giunta, encuentro en el que Alejandro “hice un gol de tijera en una copa de la que nadie se acuerda pero todos cuentan, y se me cayó el alambrado de la Bombonera en la cabeza en el 92” Giuntini se “olvidó” de ir al antidoping y Vélez ganó los puntos en el escritorio. Después de volver a la senda ganadora, se encuentra con River en la séptima, y pierde 2-1 como local, un resultado previsible si se tiene en cuenta que muy pocas veces durante los ‘90 Vélez pudo con el equipo de Núñez. En River hizo un gol el ex Español Bustos (!)Tras 3 triunfos consecutivos ante Gimnasia, Newell’s y Racing, los tres sin recibir goles, Vélez Sarsfield ya se encaminaba para pelear el título. Haciendo la media inglesa, ganando de local y empatando como visitante, el conjunto de Bianchi se sostenía ahí arriba, con triunfazos como un 4-0 a Talleres (equipo al que le descontaron puntos en 3 partidos seguidos).En la fecha 14º, se enfrenta a Lanús, y con un gol agónico de Trotta, empata 1-1 y mantiene el liderazgo por sobre River. El triunfazo ante Argentinos 0-1 pone a tiro del campeonato, pero a la fecha siguiente, la número 17, con la fiesta preparada en el Amalfitani, se encontró con un gran partido de Tito Bonanno (detuvo un penal) y el viejo Omar Palma, cayó 2-0 como local ante Rosario Central y tuvo que esperar una semana. En el estadio de 1 y 57, el empate 1-1 ante Estudiantes de La Plata (el día que JLFCh. Convirtió su primer gol en la Argentina), Vélez se transformó en el campeón del futbol argentino después de 24 años, tras la derrota de River 1-0 ante San Lorenzo. Vélez fue el equipo que menos goles convirtió en un torneo corto, con 23, y sólo recibió 9. Consiguió 27 unidades, e Independiente terminó segundo con 24.El Apertura ’93, que terminó en marzo del 94 (aguante la organización de la AFA), dejó a Vélez subcampeón junto al Racing de Babington, Dalla Líbera y De Vicente, a apenas un punto de River, en un torneo en el que llegaron 7 equipos separados por un punto a esas 4 fechas.
Llegaba 1994, y el Vélez de Carlos Bianchi debía afrontar la copa Libertadores junto a Boca, por ser ambos los ganadores de la temporada 92/93.De entrada, un reto difícil: al grupo de los dos equipos argentinos, le tocó enfrentar a los dos equipos brasileños, Palmeiras y Cruzeiro, los dos con grandes equipos, Cruzeiro bi-campeón de la prestigiosa Supercopa que contaba con un pibe de 17 años al que Menotti le bajó el pulgar para Boca, cuyo nombre comienza con R y termina con onaldo, y el Palmeiras con nenes como Evair, Mazinho, Antonio Carlos, César Sampaio y dos pibes que iban a llegar lejos, Rivaldo y Roberto Carlos…En Boca, el DT era el mencionado Menotti, y jugaban el ex Velez Mancuso, el ecuatoriano Noriega, el Betito Carranza, Marcelo Tejera, Raul Alejandro Peralta y Ruben Fernando “beso todas las camisetas” Da Silva.Velez ya no contaba con Walter Pico, Rentera y Carlitos Compagnucci.Vélez y Boca abrieron el fuego, y con gol del Turu Oscar Flores tras blooper del arquero de Boca y posterior emboquillada, empataron 1-1, en uno de los últimos partidos relatados por Marcelo Hugo (gracias a D11os).Trasca, Vélez se trajo un importantísimo empate en Brasil ante el Cruzeiro 1-1 (Asad y Ronaldo), mientras Boca se comía 6 ante el temible Palmeiras de los nenes. Después un estupendo triunfo, otra vez con gol del Turco y de cabeza, 1-0 ante el Verdão.En la revancha ante Boca, otro gol de Asad puso el 1-0, empató Boca por intermedio de Saldaña y sobre la hora, con contragolpe de Gómez y Basualdo (?), el Pepe definió y le dio el boleto casi asegurado a Vélez a la segunda ronda y la lápida casi segura al equipo del Riachuelo.Boleto que llegó tras un 2-0 al Cruzeiro en Liniers, con goles del capitán Trotta (p) y un derechazo bajo y cruzado de Asad.En el último partido, Bianchi puso suplentes en Brasil, y se comió 4 contra el Palmeiras. Pompei hizo gala de su pegada en un gol de tiro libre.Así, Vélez ganó la zona con 8 puntos, a pesar de haber ido de punto. Cruzeiro y Palmeiras lo siguieron 7 y 6 puntos respectivamente.Boca consiguió sólo 3, recibió 14 goles en contra, 4 derrotas y quedó eliminado.Vélez enfrentó al Defensor Sporting en octavos de final, empatando 1-1 (Almandoz) en Uruguay y 0-0 en Liniers, y ganó por penales, el primer triunfo de varios del Virrey. Chilavert fue la figura atajando dos penales.Para cuartos de final, como no había otro equipo argentino con el cual eliminarse, enfrentó al poderoso Minervén de Venezuela, equipo sorpresa, que contaba con la superestrella (?) venezolana Stalin Rivas, y contaba con nuestro conocido Gilberto "si te patean un colchón te lo clavan en el ángulo” Angelucci.0-0 en el Cachamay (?)-el día que hizo su debut internacional en Vélez Flavio “misil tierra-Edmundo” Zandoná, inscripto para la segunda ronda en lugar de Esteban González, junto al Pícaro Fernández-, y 2-0 en Liniers, en la única serie de segunda ronda que Vélez ganó en los 180’. El Turu José Oscar Flores y Asad –tras rebote del penal que Angelucci le atajó a Trotta- convirtieron los goles. Mientras tanto, el Sao Paulo bicampeón 92-93 ya se había despachado al poderoso Palmeiras en octavos y a Unión Española de Chile, el sorprendente vencedor del Cruzeiro.Ya en semis, Velez se enfrenta al Junior de Barranquilla, un equipazo que contaba con Valenciano y el Pibe Valderrama, pierde 2-1 en el Metropolitano (Asad para Vélez, el gordo Iván René Valenciano los dos del Junior, un golazo de tiro libre y uno de penal). En la revancha en Liniers, Vélez vence 2-1 con goles de Bassedas de cabeza (¿) y Flores otra vez. Otra vez Valenciano hizo un golazo de tiro libre para poner el empate transitorio. Penales otra vez: Chilavert, que ya se había transformado en LA figura de Vélez (a pesar de que era un equipo muy compacto) en momentos desicivos, además de propiciar mortíferos contragolpes con sus certeros pelotazos, se vistió de héroe y atajó un penal, decisivo porque Paso le había atajado a Flores el quinto penal de la serie. El hermano menor del Pibe, Roland, estrelló el tiro en palo.
Así llegaba Vélez a la final, hacía 8 años que un equipo argentino no ganaba la final, así que era una dura y linda responsabilidad. Todo el país estaba detrás de Vélez. Eran otras épocas, claro.Su rival sería el experimentado San Pablo, bicampeón de la Libertadores y del Mundo. Ya no contaba con Raí, pero sí contaba con grandes jugadores como Müller, Eüller, Cafú o Palinha y el experimentadisimo Zetti.Velez formó, el 24 de agosto de 1994, con: Chilavert; Zandoná, Trotta(c), Sotomayor, Cardozo; Basualdo, Gómez, Bassedas, Pompei; Asad y Flores. 1-0 para Vélez, golazo de Asad otra vez, otro derechazo cruzado y bajo.En la revancha, en el Morumbí, Vélez salió con: Chilavert; Zandoná, Almandoz, Trotta, Pellegrino y Cardozo; Bassedas, Gómez, Basualdo; Asad, Flores. Müller convirtió de penal a los 35 minutos, y Vélez aguanto el resto del partido, y podría haberlo empatado si no fuera porque Flores quería hacer el gol de su vida.Otra vez, penales: y otra vez, Chilavert erigiéndose en figura, gigante para atajarle a Palinha, mientras Trotta, Almandoz, el mismo Chilavert, Zandoná y el Tito Pompei le dieran el triunfo al equipo de Bianchi por 5-3. Carlitos Bianchi comenzaba su exitosisima carrera plagada de títulos internacionales venciendo nada menos que al San Pablo de Telé Santana y nada menos que que el Morumbí. Un equipo sólido, como en el torneo local, un equipo que sabía lo que quería, con jugadores que nunca volvieron a mostrar un rendimiento como ése –los milagros de Bianchi, Gómez, Almandoz, Asad, nunca volvieron a jugar así con otro técnico u otro equipo-, un equipo que creía en sí mismo y el último equipo argentino que tuvo un país detrás.
Como lo tuvo el 4 de diciembre de 1994, día que bajo el frío de Tokio enfrentó al poderoso Milan, brillante ganador de la Champions League al vencer de forma lapidaria 4-0 al Barça de Johann Cruyff, Romario y Stoichkov.El Milan formó con estos nenes: Rossi; Tassotti, Baresi, Costacurta, Maldini; Donadoni, Desailly, Albertini, Boban; Savisevic, Massaro. Cuarta vez de las últimas 6 que el Milan viajaba a Japón.Velez, en cambio dispuso a estos 11: Chilavert; Almandoz, Trotta, Sotomayor, Cardozo; Basualdo, Gómez, Bassedas, Pompei; Asad, Flores.Tras un inicio con nervios y mienras el Milan dominaba, los minutos fueron pasando y el primer tiempo terminó con un parejo 0-0.A los 5 minutos del segundo tiempo, tras reordenarse en el entretiempo, Vélez vacunó con un pelotazo clásico de JLFCh, que Basualdo dominó y envió hacia el centro. Penal de Costacurta a Flores. Trotta lo cambia por gol con un tiro al medio del arco.7 minutos después, un error defensivo de Costacurta –otro más- que le daja la pelota corta a Sebastiano Rossi, Asad que anticipa al lungo arquero y de media vuelta, casi sin mirar al arco que estaba desguarnecido, pone el 2-0 y la gloria para El fortín. Costacurta fue expulsado, confirmando que jugar en Japón no le sienta nada bien. “Es un partido en el que estoy seguro hice perder a mí equipo.” No, si manteca, Billy... “Es un partido que me acompañará mucho tiempo”. Manto piadoso.Y Vélez se adueñaba del mundo, segundo golpe increíble ante uno de los grandes del mundo esta vez.
En el plano local, a Vélez no le fue muy bien, salió 18º en el Clausura 94 (mientras jugaba la Libertadores, título ganado por el Independiente de Brindisi, Gustavo López y Garnero), y el River de Gallego le dio la vuelta en la cara en el Apertura 94, donde fue 3º. Torneos que Bianchi aprovechó para mechas pibes como Cordone, Moriggi, Guzmán, Camps, Acevedo o Federico Domínguez.Tercero también fue en el Clausura 95, el torneo de San Lorenzo del Bambino Veira, el pampa Biaggio, el gallego González o Silas, a dos puntos. El Turu Flores fue el goleador de ése torneo con 14. Vélez fue eliminado de la Copa Libertadores 95 en octavos de final por penales en el Amalfitani, por el River del debutante Ramón Pelado Díaz, tras dos aburridos 0-0, y perdió con Independiente la Recopa sudamericana 1-0.Para el apertura, casi con el mismo plantel, más el aporte de Marcelo Herrera, y de los pibes Posse, Camps, Moriggi, Claudio Husaín y Pellegrino, Vélez empezó su andadura (?) en el Apertura 95 con la solidez defensiva característica de los equipos de Bianchi. En la fecha 4 le ganó un partidazo –como era costumbre por aquéllos años- a Racing 3-2, tras empatar 1-1 con River. Ganó 0-1 en La Plata ante Estudiantes, pero perdió sorpresivamente 2-3 como local ante el Deportivo Español con dos goles de Huguito Castillo, 1-0 ante Gimnasia de Jujuy de visitante, y 1-2 contra Huracán. Parecía que este equipo no tenía la chapa de otros de Vélez. Por otro lado, en Boca volvía a jugar el más grande de todos, Diego Armando Maradona, con su mechón pintado. Boca era EL candidato, iba puntero cómodo, era dirigido por Marzolini y entre otra figuras estaban Claudio Paul Caniggia, Darío Scotto, y Juan Sebastián Verón.Tras esas 3 derrotas consecutivas, Vélez se encontraba lejos de la punta, donde se encontraba Boca en soledad. Vélez volvió al triunfo ante Platense 1-2 como visitante, la fecha que DAM le pedía a Toresani que fuera a llevarle bizcochitos a Segurola y La Habana.Velez, a los tumbos todavía, ganaba 1-0 a Ferro y empataba 0-0 con Lanús. En el partido con Ferro, Omar Asad tuvo una lesión de rodilla de la cual nunca se recuperaría.Ya en la fecha 12 pareció recuperarse, ganando 3-1 a Newell’s, pero en la fecha trece, la de la desgracia, enfrentó a un Boca que venía agrandadísimo, y con gol de Darío Scotto Boca ganaba 1-0 y tenía el título al alcance de la mano.A partir de allí, todo cambió para Vélez: 2-0 a Gimnasia, 1-2 en Santa Fé ante Colón, 2-0 ante Argentinos. Tres partidos seguidos ganados y acercandose a Boca, que dejaba puntos en el camino como dos empates 0-0 ante Central y River, el día que Ramón Díaz dijo “querían venir a dar la vuelta en la cancha de River, yo creo que no la van a dar en ninguna cancha…”En la fecha 17, se dio el quiebre: mientras Vélez ganaba su cuarto partido al hilo (0-2 ante San Lorenzo), Boca sucumbía ante la Magia (?) de Rúben Capria, el Chelo Delgado y el Piojo López, 4-6 en la mismísima Bombonera, en uno de los mejores partidos de la década, y uno de los pocos partidos importantes que pudo jugar bien Capria.Tras eso, Vélez tomó la punta a falta de dos fechas, y después de ganarle 2-0 a Belgrano se consagró campeón, con un golazo de José Oscar Flores, que sacó a bailar a Labarre y a media defensa cordobesa. En la última fecha, bailó al Independiente campeón de la Supercopa 3-0 en Avellaneda y así se vengó de la Recopa.Este campeonato de Vélez no tuvo la trascendencia de otros, tal vez porque se presume que no lo ganó Vélez, lo perdió Boca. Puede ser, pero Vélez hizo lo suyo, ganó 6 partidos seguidos sobre el final, se recuperó de 3 derrotas consecutivas –dos como local- y tuvo buenas figuras, como Herrera, Trotta y el Turu Flores(sobre todo en los partidos finales). Un justo campeón. Racing fue el segundo, a 6 puntos.Para el año 1996, ya se hablaba de que Bianchi se iba a Europa.Por lo pronto, tuvo tiempo de ganar la Interamericana en febrero, ante el Cartaginés (?), 0-0 en Costa Rica y 2-0 en Liniers.Ya no contaba con José Basualdo –transferido a Boca-, el Turco Asad estaba out todavía por esa maldita lesión, Almandoz se había ido a San Lorenzo, pero básicamente era el mismo plantel.En el Clausura 96, empezó ganando 3-2 ante Banfield, y empató 0-0 con Central. En la tercera fecha, en un partido increíble e inolvidable, venció 3-2 a River con gol de Popeye Herrera sobre la hora. Pero lo que quedó en la retina de todos los que vimos ese partido –y de los que no también- fue el impresionante golazo desde la mitad de la cancha que convirtió José Luis Félix Chilavert, que agarró dormido a Germán Adrián Ramón Burgos. Impresionante y todos los adjetivos que quedan cortos, además no hay persona en el mundo que no haya visto ese gol. El mundo estuvo hablando de ese gol durante meses.Tras ese inolvidable partido, empató 1-1 con Racing, perdió 1-2 con Estudiantes, le ganó a Español 2-1 y a Gimnasia de Jujuy 4-0, 4-3 a Platense, 5-1 a Lanús, 1-0 a Newell’s en el Parque entre otros resultados.El 16 de junio de 1996, Vélez recibía a Boca. El duelo que ya se había estirado desde 1994: el Portero Colombiano Yeta vs José Luis Chilavert, duelo dialéctico, de estilos y de los dos mejores arqueros del futbol argentino del último lustro, sin dudas.
El partido también fue inolvidable: JLFCh le hizo dos goles al simio arquero de Boca, uno espectacular acariciando un tiro libre al palo de la barrera y uno de penal. Boca ganaba 1-0 con gol de Caniggia, y en una jugada discutida, el juez de línea Barrientos dio gol para Vélez. Luego, llegó el 2-1 de tiro libre, y cuando Castrilli cobró penal para Vélez antes del 3º gol, todo Boca se le fue al humo. Fueron expulsados Fabbri y Carlos Javier McAllister. Maradona después. El partido estuvo apunto de suspenderse, pero continuó, y Vélez venció 5-1 a Boca en otro partido inolvidable. Hubo fuego cruzado toda la semana, entre los dos arqueros, y Macri amenazó con no llevar más gente de visitante, además de calificar de "imbécil" a Barrientos.A partir de ahí, Vélez se hizo fuerte y ya nadie pudo detenerlo, a pesar que que Bianchi dejó el equipo a 4 fechas del final, para irse a dirigir a la Roma, el 14 de julio. 2-0 a Colón, 4-1 a San Lorenzo, 2-1 a Belgrano en Córdoba, 0-0 contra Independiente –Chilavert le atajó un penal a Burruchaga- y campeonato, a un punto del Gimnasia de La Plata de Alberto José Márcico, que no le pudo ganar a su eterno rival en la ultima fecha. Le salió bien a Bianchi. Y a Piazza, su ayudante de campo, que se hizo cargo del equipo en esas últimas 4 fechas. El torneo terminó a fines de agosto, una vergüenza más de la AFA.Éste Vélez fue bastante más permeable que otros de Bianchi, recibió 18 goles, pero en cambio hizo 40 goles a favor. Camps jugó todos los partidos y fue el goleador del equipo junto a Popeye Herrera (!) con 7 , también jugó mucho Banegas en reemplazo de Trotta. Posse y Flores también tuvieron un buen torneo, y Pandolfi también. Pero la gran figura de ese año en Vélez fue Chilavert, aunque había convertido ya varios goles de tiro libre, ese año llegó a la cúspide, siendo elegido el mejor jugador de Sudamérica. Su liderazgo y su pegada fueron inclusive más importante que su capacidad como guardavalla.Y fue el último título de Carlos Bianchi en Vélez, aunque dejó un equipo prácticamente armado, que también logró la Supercopa 96 ante Cruzeiro 1-0 en Brasil y 2-0 en Liniers y la Recopa 97 ante River por penales, todavía con Piazza. A Bianchi no le fue nada bien en su excursión a la capital italiana, pero esa es otra historia…El Vélez 93-96 de Bianchi, un equipo que marcó época, que tuvo partidos electrizantes e inolvidables, fue uno de los mejores equipos de la década.
Gracias Rata... inolvidable, tuve la suerte de poder disfrutar de ese mitico equipo durante el transcurso de mis años mozos... recuerdo que te mofabas, de mi, porque decias una y otra vez que jugabamos al pelotazo... yo volaba por los aires, pero 15 años despues, no me queda otra que darte la derecha... CHILAVERT, FLORES, ASAD GOOOOOL!
ResponderEliminarPara el recuerdo, atesoro la entrada por la final de la Libertadores, y recuerdo que el dia de la atajada del Chila a Burruchaga en ese penal decisivo... lo disfrute con el Vieji en la tribuna Velezana.
No creo sinceramente que se vuelva a repetir, pero le agradezco a Dios haber vivido para verlo.
No somos un Club grande, no quedan dudas... de lo que si estoy convencido es que somos, un gran Club.
Abrazo y gracias!
Javi.